martes, 21 de marzo de 2017

MUNDO ADENTRO

Imagen cogida de Printerest




MUNDO ADENTRO




En alguna esquina de la felicidad también los fetiches sinuosos
                                    de la deshora las citas a ciegas para deshollinar
                                              las alcantarillas
en otros sitios las semanas murmurando de largos peces
de fechas robadas a las bragas a algún atrio envolvente de brazos y tinajas
hay una lluvia inmaculada de saliva
un lugar donde las calles cojean de bocas de húmedos cipreses
de alambradas enmudecidas al punto de colgar el parpadeo en los espejos
                             me conmueve el golpe de pecho de las distancias
                                                                   el aliento y sus aspavientos alados
                                                      me conmueve la risa con su saborcito salobre
                                           aquella dentadura revuelta entre las sábanas
                            los álbumes paralíticos del tiempo
las devoluciones fingidas del día
en medio de la diversidad de gruñidos esperando la gloria del cielo
frente a una boca
el rictus  de la paciencia
la noche arqueada en tus ingles
el destino de pánico que se advierte en la letra cursiva de los asesinos
                                                                hoy como ayer
los días a quemarropa de tu sexo
(Yo el ciego prójimo de la rosa de la desproporción yo el que deambulo
                                                      en los poros de tu cuerpo
el mensaje roncando entre aldabas)
en la piedra de la intriga los crepúsculos suelen ser inmensos…
Barataria, 31.I.2017

lunes, 20 de marzo de 2017

PARANOIA

Pintura de Paul Klee




PARANOIA




Como orgasmo de cadáveres los párpados en su muerte olvidada los pájaros de la atemporalidad sobre el óxido de las murallas —vos centinela del soslayo a sabiendas de mis paranoias en los yermos del ojo ciego los caballos soportando las ojeras de las azoteas incluso los ungüentos necesarios para tapar los agujeros encallados en la herida siempre uno acaba por jugar a las canicas clandestinas del galope o en todo caso a la bolita de las postergaciones después la joroba de la voz y su paraguas de apremios ¿por qué tanto destierro de mis brazos? ¿por qué convulsionan de calambres las ventanas? una lápida de saliva desaparece en medio de la tempestad: ruidos de silenciosa desaforación arrebatan los dientes de lo probable en un instante saber que todo lo ocupan las insinuaciones y la flama resbaladiza de los fósforos

Por allí descosido el aliento versifica inevitables artefactos líneas de fáciles gruñidos o despistes para remojar nuestra historiografía tan fecunda como las densas felaciones de la lengua en lo invertebrado del agua (en la mutilación del destiempo los rostros perseveran en la lluvia tanto como una cobija irremediable es claro sin soslayo el candil de los recuerdos y múltiple el titubeo interminable la tempestad que me persigue)…
Barataria, 29.I.2017

sábado, 18 de marzo de 2017

CENTELLEO DE LA CÓPULA

Pintura de Paul Klee





CENTELLEO DE LA CÓPULA




Son cosas del tiempo simular la propia cordura pero todo es posible cuando nos guiña la fosa y el mal de ojo nos recuerda la lascivia y el destello de excitados corpiños y el descreer de la lluvia de la conciencia aquí sobre la cópula siempre airosa un centelleo de ventanas se abre al espejeo de la esperma —luego la ceniza en su defunción ajada guarda la indemne polvazón de la noche

En el féretro de las fechas la hondonada de la memoria y sus tiliches
del goteo la lengua de las criptas y el amarillo de las hojas en el aliento crudo

asciende en el ataúd de mis párpados hasta quemar mis zapatos

Será otro umbral después de todo el que aprisione mis miedos…
Barataria, 27.I.2017

viernes, 17 de marzo de 2017

RUIDO DEL FERMENTO

Imagen cogida de la red





RUIDO DEL FERMENTO




Nosotros siempre en medio de los cuchicheos de la tarde: entramos a la noche joven de nuestros silencios casi tísico el polvo de la niebla que nos envuelve los matorrales exasperados del aliento las palabras que de pronto al descender se lo llevan todo (ya sabía sin excusas que siempre estamos comenzado el tiempo que siempre quedan en el abandono los muebles viejos de las palpitaciones que siempre en alguna esquina se recrea la lluvia) en las cornisas de la memoria hasta lo inimaginable: lápidas cementerios aceras sin arcángeles los muros presentidos de la deshora  —nos acosa el ruido del fermento y los racimos aún no sosegados de los pálpitos las escaleras alígeras del desequilibrio este dolor de musgo del tropismo

(Aquello despedaza mi humanidad porfiada mis ojos contenidos en la dentadura como retumbos de un galope de cuchillos los relojes muerden la cobija de lo inminente muerden la gota de engrudo de los trenes muerden el serrucho de la congoja de pronto ¡mierda! con toda la palidez de las dudas y el fetichismo de las carcajadas y aquellos trapos que daban saltitos en la cama y esa piel colgando del espejo de mi memoria: abro la puerta y salgo súbitamente por si acaso le tapo los ojos turnios a los grandes secretos del deslumbramiento)

La tempestad del sofoco crece inmensamente en las pupilas en latitud de ecos…
Barataria, 24.I.2017

miércoles, 15 de marzo de 2017

A VECES

Imagen cogida de la red





A VECES




Me persigue tu sombra y la sombra de las ferreterías los sepulcros y calaveras molidas me persigue el gusano insípido de lo efímero (por aquí los verdugos agigantados) y el sudor entre las uñas y los zancudos que desbordan mis ojos es una maravilla el chirriar de las tripas rozar el césped con los tobillos desfundar toda la inmoralidad en el tugurio de las ansiedades —es cierto, el azul de tus encajes arrasa con mi hernia a veces esa varita incrustada en las pestañas a veces nos apaleamos de saliva como si se tratase de jugar a las piñatas a veces a veces usté ve el riíto que recorre lo encumbrado de su horizontalidad después las sombras negras en su ritual solidario

Al otro lado del ruidito de las hojas el largo camino de las rodillas

(Vuelvo a recordar todas las culpas entre un sinnúmero indefinido de maniquíes: nunca es fácil el anonimato de anteojos en las esquinas me arrimo a la almohada al igual que a la sombra que me sostiene: tengo las pupilas apretadas de oscuridad sangran las palabras ante las depredaciones la respiración se pierde entre candeleros siento el cincel del viento entre mis poros)

El viaje se acaba allí —mientras desabrazamos la altura de la brasa la fosforescencia da su manotazos al mástil de la arenga…
Barataria, 23.I.2017